'Médium', el horror de lo intangible

Alan Hernández 


El cine de terror independiente hecho fuera de Estados Unidos ha demostrado en los últimos años que no se necesita un gran presupuesto para generar verdadero miedo y Médium, dirigida por el irlandés Damien McCarthy, es un claro ejemplo de cómo el suspenso, la ambientación y un guión bien estructurado pueden sostener una historia escalofriante. A diferencia del terror convencional cargado de sustos predecibles y efectos especiales, esta película apuesta por la tensión psicológica y lo desconocido para atrapar al espectador.


La historia sigue a Darcy, una médium ciega que busca descubrir la verdad detrás del asesinato de su hermana gemela, Dani, quien vivía en una casa antigua con su esposo Ted, un psiquiatra que trabaja en un hospital mental. Una noche, un misterioso hombre llega a la casa para advertirle de un peligro inminente. Poco después, Dani es brutalmente asesinada por un enmascarado.



Darcy, quien tiene habilidades paranormales, usa su don para conectar con su hermana fallecida y seguir las pistas de su muerte. A medida que investiga, se adentra en un mundo donde las barreras entre lo sobrenatural y lo real se desdibujan, exponiendo secretos ocultos y revelaciones perturbadoras.


Lo más destacable de Médium es su capacidad para crear un ambiente de tensión sin recurrir a grandes efectos visuales. McCarthy construye el miedo a través del sonido, el diseño de producción y la cinematografía. La casa en la que se desarrolla gran parte de la historia se siente opresiva y claustrofóbica al punto en que se convierte en otro personaje del relato.


La película también juega con la idea de los objetos encantados. Uno de los elementos más inquietantes es una figura de madera de tamaño real, cuya presencia parece influir en los eventos paranormales. McCarthy demuestra su habilidad para generar terror a través de lo sutil, evitando los típicos jumpscares en favor de una inquietante sensación de terror que va invadiendo al espectador de a poco hasta que lo domina.

Darcy es una protagonista poco convencional en el cine de terror. Su ceguera no solo la hace más vulnerable, sino que también le otorga una percepción única del mundo que la rodea. Su incapacidad para ver lo que otros ven la convierte en una médium aún más receptiva a lo que está más allá de lo tangible.



La actuación de Carolyn Bracken es clave para el impacto de la historia. Su interpretación transmite tanto fragilidad como determinación, haciendo que el espectador se conecte con su angustia y deseo de venganza. La relación entre las hermanas, mostrada a través de flashbacks y conexiones psíquicas, añade profundidad emocional al relato.


Si bien Médium es efectiva en la creación de tensión y misterio, no está exenta de debilidades. En algunos momentos, el ritmo de la película puede sentirse demasiado pausado, lo que podría desenganchar a ciertos espectadores que buscan una narrativa más dinámica. Además, algunos giros en la historia pueden parecer previsibles para los amantes del género.



Otro aspecto que podría generar opiniones divididas es la resolución del misterio. Aunque la película construye un excelente ambiente de inquietud, el desenlace deja algunas preguntas abiertas que podrían haber sido exploradas con mayor profundidad.


Pero en general, es una propuesta refrescante dentro del cine de terror contemporáneo. En lugar de depender de los clichés tradicionales, se apoya en la psicología de los personajes, el simbolismo y una atmósfera cargada de tensión. La combinación de terror sobrenatural con una historia de venganza y duelo le da un matiz único.

'Médium', el horror de lo intangible
Daniel Mumont 22 de febrero de 2025
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