Bong Joon Ho, con su inconfundible maestría, nos entrega en "Mickey 17" un espejo deformante donde la existencia humana se pliega sobre sí misma, atrapada en un bucle de muerte y resurrección. No hay escapatoria para Mickey Barnes, interpretado con brillantez por Robert Pattinson, un hombre diseñado para morir, un clon sin pretensiones de eternidad. Pero, ¿qué significa existir cuando la muerte no es más que un trámite? ¿Cuándo la vida deja de ser una historia lineal para convertirse en un eco sin fin?
En "Mickey 17", Bong Joon Ho nos sumerge en una odisea existencial donde la ciencia ficción deja de ser un mero espectáculo visual para convertirse en un espejo de nuestras inquietudes más profundas. Adaptada de la novela "Mickey 7" de Edward Ashton, la historia sigue a Mickey Barnes, interpretado con precisión camaleónica por Robert Pattinson, un "expendable" en la colonia humana de Niflheim. Su función es clara: morir y renacer una y otra vez en un ciclo perpetuo de sacrificio y reencarnación. Pero, ¿qué ocurre cuando un hombre se niega a aceptar su naturaleza desechable? ¿Cuándo la repetición de su existencia lo lleva a cuestionar su propio significado?
Desde sus primeros minutos, la película nos sumerge en una atmósfera etérea y perturbadora. La dirección de fotografía de Darius Khondji construye un mundo donde la luz y la sombra se convierten en símbolos del conflicto interno de Mickey. Los paisajes helados de Niflheim reflejan la frialdad de su destino, mientras que los momentos de introspección son bañados por una calidez que sugiere esperanza, un destello de humanidad en medio de la brutalidad de su existencia cíclica. Cada plano está diseñado para sumergirnos en la mente de Mickey, haciéndonos sentir su aislamiento y desesperación.
El guion de Bong Joon Ho, caracterizado por su mezcla de sátira y reflexión filosófica, plantea preguntas incómodas sobre la identidad, la autonomía y el valor de una vida cuando esta se puede reemplazar infinitamente. A través de Mickey, el director explora el absurdo de un sistema que mercantiliza el sacrificio y convierte la muerte en un trámite burocrático. Pero más allá de la crítica social, "Mickey 17" es un poema sobre la resistencia, sobre la lucha por afirmar la propia existencia en un mundo que insiste en diluir al individuo en la repetición mecánica de su destino.
Robert Pattinson entrega una interpretación magistral, dotando a cada versión de Mickey de matices únicos. Su actuación no se apoya en cambios drásticos, sino en pequeños gestos, en ligeras variaciones en su tono de voz y lenguaje corporal que delinean la evolución interna del personaje. Es un trabajo de precisión y sutileza que demuestra su capacidad para transitar entre lo trágico y lo cómico sin esfuerzo aparente.
La banda sonora de Jung Jaeil acompaña este viaje con una partitura que oscila entre lo etéreo y lo visceral, reforzando la sensación de un hombre atrapado entre la repetición incesante de su muerte y la esperanza de escapar de su ciclo. Cada nota subraya la tensión entre lo mecánico y lo humano, entre el destino impuesto y la voluntad de romper con él.
Bong Joon Ho, una vez más, demuestra su maestría al fusionar géneros. 'Mickey 17' no es solo ciencia ficción; es sátira, es thriller filosófico, es drama existencial. En su núcleo, es una historia sobre el anhelo de autenticidad en un mundo que reduce a las personas a funciones, sobre el deseo de dejar una huella en la arena del tiempo, incluso cuando las olas del sistema insisten en borrarla una y otra vez.
El filme nos deja con una pregunta inquietante: si nuestras vidas fueran replicables, si cada error pudiera ser corregido en una siguiente versión de nosotros mismos, ¿seguiríamos sintiendo la urgencia de vivir plenamente? "Mickey 17" no nos ofrece respuestas fáciles, pero nos invita a mirar hacia adentro y preguntarnos qué es lo que realmente nos hace únicos, qué es lo que nos define cuando todo lo demás se ha desvanecido.
'Mickey 17' se perfila como una de las propuestas cinematográficas más audaces del año, un recordatorio de que la ciencia ficción, en sus mejores expresiones, es un género que no solo nos muestra mundos futuros, sino que nos enfrenta a las verdades más profundas sobre nosotros mismos.
'Mickey 17': La Agonía de la Repetición y el Deseo de Ser Único