'Presence': Un reflejo espectral de la soledad y el anhelo

Steven Soderbergh irrumpe en el género del terror con "Presence", una película escrita por David Koepp que desafía las convenciones narrativas del cine de casas embrujadas. A través de una perspectiva única, el filme nos sumerge en la mirada de un fantasma atrapado entre dos mundos, explorando el aislamiento, la incomunicación y el miedo desde una óptica introspectiva e innovadora.

La eternidad del espectro: atrapado entre el miedo y el olvido

El terror, en su esencia más pura, es la manifestación de aquello que tememos perder: nuestra identidad, nuestra voz, nuestra conexión con el mundo. En "Presence", Steven Soderbergh nos conduce a un relato que desdibuja la frontera entre lo visible y lo invisible, entre el que habita y el que acecha. La historia, lejos de ser una simple narración de horror sobrenatural, se convierte en una meditación sobre la existencia misma, sobre la angustia de aquellos que, aun presentes, han dejado de ser vistos.

La trama sigue a una familia que se muda a una casa suburbana sin sospechar que está habitada por una entidad espectral. Pero el verdadero giro narrativo radica en que toda la historia es contada desde la perspectiva del propio fantasma. A diferencia del terror convencional, donde los vivos temen lo que acecha en las sombras, aquí el horror surge de la impotencia de un ser que ya no pertenece al mundo que observa, pero que aún anhela ser reconocido.

Soderbergh, siempre arriesgado en su propuesta visual, emplea una cámara subjetiva para sumergirnos en la experiencia del ente. Con este enfoque, la película genera una angustia latente que no depende de sustos tradicionales, sino de la desesperación de una entidad atrapada en el tiempo. La película nos coloca en una encrucijada emocional: ¿empatizamos con los vivos o con la sombra que los observa en silencio?


El guion de David Koepp no solo construye una historia de horror psicológico, sino que también disecciona las tensiones familiares con una profundidad que trasciende el género. Rebecca, la madre, interpretada por Lucy Liu, es una mujer obsesionada con la disciplina y el éxito de su hijo mayor, Tyler, lo que genera una dinámica opresiva en el hogar. Chris Sullivan da vida al padre, una figura amorosa pero pasiva, resignada a un segundo plano dentro de la familia. Sin embargo, la relación más emotiva se da entre el fantasma y Chloe, la hija menor, interpretada por Callina Liang. Chloe, quien enfrenta la pérdida de su mejor amiga, encuentra en la presencia espectral un reflejo de su propio aislamiento.

Las interpretaciones elevan la propuesta de la película. Lucy Liu entrega un papel cargado de matices, donde su control férreo oculta sus propios temores. Sullivan aporta calidez a un personaje resignado, mientras que Callina Liang, con su vulnerabilidad y determinación, encarna la esencia de la historia: la búsqueda de conexión en medio de la soledad. Eddy Maday, como Tyler, refuerza la tensión familiar con una actuación intensa, mostrando las fracturas generacionales y los conflictos internos que dan peso a la trama.

Desde el punto de vista técnico, Soderbergh apuesta por una fotografía sobria y calculada, evitando el preciosismo visual en favor de una composición que enfatiza la desconexión entre los personajes. La iluminación tenue y los planos largos acentúan la sensación de extrañamiento, mientras que el diseño de sonido se convierte en un protagonista silencioso, envolviendo al espectador en una atmósfera inquietante sin necesidad de sobresaltos artificiales.

Sin embargo, pese a su audaz planteamiento, la película tropieza con su ritmo. Aunque la construcción de la tensión es meticulosa, los desenlaces se presentan de manera abrupta, dejando la sensación de un clímax anticlimático. "Presence" se erige como un fascinante experimento narrativo que, si bien no alcanza su máximo potencial, abre un camino hacia nuevas formas de contar historias dentro del cine de terror.

Con su enfoque innovador y su carga emocional, "Presence" es un recordatorio de que el horror no siempre reside en lo que nos acecha en la oscuridad, sino en lo que perdemos cuando dejamos de ser vistos.


"Presence" ya se encuentra disponible en salas de cine

'Presence': Un reflejo espectral de la soledad y el anhelo
Daniel Mumont 12 de marzo de 2025
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